VASOS LYSSARIDIS: “Los opresores deben temer a los poetas”

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Vasos Lyssaridis es una de las personalidades políticas más importantes de la isla de Chipre. Ese pequeño país mediterráneo, parte del espacio histórico y cultural helénico, de larga y dramática historia. País del cual el 40% del territorio se encuentra bajo ocupación turca desde 1974.

 

 

“El Médico”, como es mejor conocido debido a su profesión, nació el 13 de mayo de 1920 en Léfkara, provincia de Lárnaca, en el sureste de la isla. Participó en la guerra de independencia (1955-1959) para liberar a su país del yugo colonial británico, como miembro de la Organización Nacional de Combatientes Chipriotas (EOKA). También encabezó la resistencia contra el golpe de Estado realizado por la junta griega (1967-1974) y sus colaboracionistas contra el Presidente de la isla, el Arzobispo Makarios, el 15 de julio de 1974. 

Luchó por evitar la inminente invasión a la isla por Turquía, que comenzó el 20 de julio y se completó el 14 de agosto de 1974 con la división “de hecho” de la isla y el trazado de la “Línea Verde de Atila”. Debido a su actividad patriótica fue objeto de un intento de asesinato por parte de los golpistas en el cual resultó muerto el poeta Doros Loízou.

Es el fundador del Partido Socialista de Chipre, que más adelante se convirtió en Movimiento de los Socialdemócratas (EDEK). Fue diputado de 1960 a 2006 y presidente de la Cámara de Representantes de Chipre de 1985 a 1991.

Apoyó todos los movimientos independentistas de los pueblos de África como vicepresidente de la Organización por la Solidaridad con los Pueblos de Asia y África (AAPSO). Como secretario general de la Organización por la Solidaridad con los Pueblos de Sudáfrica (ICSA) encabezó la lucha por la liberación de Nelson Mandela.

Combativo todavía hoy a sus 95 años, el hombre que afirma que “La lucha no termina con la muerte sino sólo cuando se ha hecho justicia”, es además un poeta y un pintor notable. 

Con la oportunidad de la circulación en español de una antología poética suya bajo el título Estaré aquí por las ediciones de la Universidad Autónoma de Nuevo León el Dr. Lyssaridis nos concedió la siguiente entrevista. Sirva su publicación para recordar también al lector que el 1º. de abril se cumplieron sesenta años del inicio de la revolución en Chipre contra el yugo colonial británico que concluyó con el reconocimiento de la República de Chipre en 1960, hechos en los que participó Lyssaridis.

 

 

Cuarenta años de invasión y ocupación de la mitad del territorio de un estado europeo por parte de un ejército extranjero, el turco en este caso, y el hecho apenas y pasa a las páginas interiores de los medios masivos de comunicación. ¿Cómo se interpreta este silencio?

 

Más allá de nuestros propios errores (haber aceptado el procedimiento del diálogo a nivel intercomunitario y, con esto, la proyección de un asunto internacional de invasión, ocupación y colonización de un país por otro, Turquía, como si de una disputa intercomunitaria se tratara), el cinismo de la política mundial que se intensifica con el tutelaje de lo económico por encima de lo político, es decir la dinerocracia que amenaza a la democracia, la soberanía popular y el estado social.

Todo esto socava incluso los cimientos de la integridad europea.

 

¿Por qué los asesinos de los derechos humanos del pueblo de Chipre no han rendido cuentas todavía? ¿Cree que esto desanima todo intento de hacer justicia donde la justicia se ve pisoteada?

 

Con toda seguridad esto constituye un factor agravante.

 

¿Qué elemento que consiguió aglutinar al pueblo de Chipre en 1955, durante la lucha independentista en contra del régimen colonialista inglés, está ausente hoy? ¿Cómo se puede lograr que un pueblo se aglutine de nuevo hoy en contra de la injusticia?

 

Yo no diría que ese elemento está ausente. Sin embargo, sí parece encontrarse anestesiado. No obstante, permanezco a la espera de que se reavive, tal y como pudimos testificar en las horas críticas, contra el Plan [Kofi] Annan como ejemplo más reciente.

 

Afirma que la sociedad de la jungla conduce al estallido social, sin embargo la élite mundial insiste en alimentar al monstruo de la violencia, ¿tan segura se siente de que la ola expansiva no le dará alcance?

 

La dinerocracia hasta cierto grado se ve favorecida por las grandes potencias (Estados Unidos, Alemania). Sin embargo, cuando cruce su umbral las consecuencias serán explosivas.

 

¿Por qué los estados poderosos insisten en apoyar al estado turco, en el momento en que Turquía sigue una política de asimilación y exterminio en el antiguo espacio otomano, sobre todo cuando ya tienen muestras de que éste se vuelve en su contra? 

 

Frívola apreciación de satisfacción temporal de los intereses nacionales. Sólo que los peligros son más extensos. El retroceso mundial es una forma mundial de metacolonialismo.

 

Ha dicho que a pesar de la globalización pervertida con predominio de lo económico sobre lo político, una nueva nube flota sobre el planeta que presagia un cambio de ruta, ¿qué es lo que quiere decir?edw

 

Resulta inconcebible que los trabajadores toleren la eliminación de los derechos que consiguieron garantizar mediante sacrificios multiseculares. Una cierta elasticidad de la clase patronal evitaría los estallidos.

 

La actual ofensiva desaforada contra estructuras socioeconómicas que no son justas sino que adoptan válvulas de seguridad conducirá al estallido, esto se debe por supuesto a la desarrollada concientización de los trabajadores. Hace falta cooperación, coordinación, orientación y liderazgo.

 

¿Cuáles son hoy día las armas de la élite rectora mundial y cómo puede resistirlas el actual ciudadano atribulado?

 

El control de los capitales que es o que debería ser popular y la coerción sobre gobiernos electos para que obedezcan órdenes de la élite económica. Durante las primeras etapas de la crisis griega hubo manifestaciones en diferentes países con la consigna “Todos somos griegos”. La consigna se quedó huérfana. Hizo falta el liderazgo mundial. Por el momento.

 

¿Existe forma de corregir el rumbo respecto al arrodillamiento colectivo frente a la actual élite mundial?

 

Es inminente.

 

Se declara continuo defensor de corregir el rumbo en lo que respecta a la solución del llamado “Problema de Chipre”. ¿Cuál es su propuesta y cómo puede convertirse en viable?

 

Mencioné anteriormente que el Problema de Chipre no es una disputa intercomunitaria (también los turcochipriotas son víctimas del expansionismo turco), sino que es un asunto internacional de invasión, limpieza étnica por la vía de la violencia, ocupación y colonización. El procedimiento del diálogo intercomunitario es inapropiado.

 

Debemos volvernos hacia un procedimiento enarmonizado con el verdadero carácter del Problema de Chipre, con Turquía como fuerza ocupante, en el marco de una conferencia internacional. Esto significa denunciar a Turquía en todas las tribunas internacionales, periféricas y nacionales.

 

Sólo si Turquía comprende que su fijación en seguir ocupando territorios chipriotas, y de colonizarlos con el objeto de repetir el caso de Alejandreta, resultan en perjuicio de otros de sus intereses nacionales más amplios, será posible que exista una solución al Problema de Chipre.

 

Si le preguntan por qué los mexicanos deben dolerse por Chipre si no la han visto nunca, ¿qué contesta?

 

Cuando la democracia y los derechos humanos de un pueblo son pisoteados, esto nos concierne a todos. Lo mismo sucede en el caso de la repartición injusta de los recursos. La enfermedad se convierte en contagiosa.

 

¿Sigue siendo optimista respecto al futuro o siente la soledad en las trincheras de la lucha por la libertad?

 

Estoy solo junto con muchos millones de seres humanos. Me siento optimista. Con algunos resbalones, como actualmente con la dinerocracia; la humanidad continúa un trayecto ascendente.

 

¿Cree que el discurso poético puede llegar allí donde no llegan el discurso político o el diplomático?

 

El poético es el discurso más auténtico, más directo y todavía carente de segundas intenciones. Sí. Los opresores deben temer a los poetas.

 

 

 

SÓLO REGÁLAME DOS HORAS POSTRIMERAS

 

 

Dios del caos y de la creación, 

te perdono el haberme creado

a mala imagen y semejanza.

Dios del trueno y de la venganza,

te perdono los castigos y los anatemas.

Dios del amor y de la compasión,

echo a un lado la maldad que heredé de ti

y el amor que malgasté en almas yermas.

Dios de la guerra y del botín,

perdóname porque por inepto me probé

en la piratería y el asalto.

Dios de la música, de los colores y de la armonía,

humildemente suplico comprensión por el maltrato

rudo de la buena herencia.

Dios de las orgías y de la ira,

haz oídos sordos ante el clamor desarticulado 

de mi pequeñez.

Dios de la misericordia y de la comprensión,

en esta hora postrera en que me uniré

a la inexistencia ilimitada

fervientemente suplico por tu piedad sin límite.

Sólo regálame dos horas postrimeras,

para considerar lo que no consideré,

para evocar lo que no viví,

para llorar por lo que no hice,

para consolar a quienes di amargura injustamente,

para mofarme de quienes favorecí,

para arrodillarme ante el hombrecillo gigante

que soslayé despreocupado.

Dios de todas las cosas y de la nada,

sé tú el primero en arrojar un puñado de polvo

sobre el polvo del que fui creado.

 

(Poema de Vasos Lyssaridis, en: Estaré aquí. Poemas, selección, traducción del griego, prólogo y notas de Guadalupe Flores Liera, Universidad Autónoma de Nuevo León.)

 

 

Grecia, 13 de junio de 2015.