De OVNIS y fantasías terráqueas

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Cuando se estudia el poder de los medios de comunicación, sobre todo los electrónicos, y el poder que estos pueden alcanzar en el desenvolvimiento de una sociedad, es obligado referirse al día en que Orson Welles. 

A través de una transmisión radiofónica, sembró el pánico en Nueva York, con la escenificación de  «La guerra de los mundos». Fue el 30 de octubre de 1938, cuando el célebre personaje entró al Estudio Uno de la CBS para narrar en directo la adaptación de la novela de H.G. Wells y poner el planeta a merced de alienígenas.

Hoy día, gracias a los avances tecnológicos (sobre todo la Internet) resulta impensable concebir que un fenómeno tan extraordinario como el de hace 77 años pudiera volver a suceder. 

En l938, un joven Orson Welles puso al mundo patas arriba al provocar el pánico entre miles de personas, convencidas de que Estados Unidos era invadido por un ejército de alienígenas.

Alrededor de las ocho de la noche, un estudio radiofónico se convirtió en el escenario donde Welles interpretó, (acompañado de la compañía teatral Mercury que el mismo dirigía) la novela del escritor británico H.G. Wells, «La guerra de los mundos».

Welles nos heredó los 59 minutos de radio más famosos de la historia; se trataba de un programa semanal basado en la dramatización de obras literarias.  En un contexto marcado por la Gran Depresión, el locutor norteamericano pensó que tal adaptación contada en forma de noticiario de última hora calaría en el seno de la audiencia… Lo logró.

A pesar de que la Columbia Broadcasting System (C.B.S.) y sus estaciones asociadas presentaron al inicio del programa tanto a Orson Welles como al Mercury Theatre en la adaptación de «La guerra de los mundos» de H. G. Wells, muchos radioyentes sintonizaron más tarde la emisión o, simplemente, no prestaron la suficiente atención a una simple introducción de lo que parecía un programa cualquiera. Así, en plena víspera de Halloween, Orson Welles tan solo tuvo que prender la mecha con un comienzo espeluznante: 

«Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de baile para comunicarles una noticia de último minuto procedente de la agencia Intercontinental Radio. El profesor Farrel del Observatorio de Mount Jennings de Chicago reporta que se ha observado en el planeta Marte algunas explosiones que se dirigen a la Tierra con enorme rapidez... Continuaremos informando».

Tras el primer corte y para darle aún mayor veracidad a la noticia, Welles retomaba la supuesta emisión de una orquesta desde el Hotel Meridian Plaza para volver a parar a medida que la ficticia invasión extraterrestre se iba desarrollando, «damas y caballeros, tengo que anunciarles una grave noticia; por increíble que parezca, tanto las observaciones científicas como la más palpable realidad nos obligan a creer que los extraños seres que han aterrizado esta noche en una zona rural de Jersey son la vanguardia de un ejército invasor procedente del planeta Marte...»

Las interrupciones eran cada vez más frecuentes y con un mayor tono de alarmismo: como prueba la secuencia del personaje Carl Philips desde Grovers Mill, en el Estado de Nueva Jersey, donde supuestamente se estaba sucediendo el aterrizaje: «Señoras y señores, esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado... ¡Espere un minuto! Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien... o algo. Puedo ver escudriñando desde ese hoyo negro dos discos luminosos... ¿Son ojos? Puede que sean una cara. Puede que sea...»

Los datos de audiencia estiman que cerca de 12 millones de personas escucharon la transmisión y otras tantas cayeron presa del pánico abandonando sus casas y colapsando carreteras, estaciones o comisarías de policía. 

Los teléfonos de emergencia echaron humo durante varias horas recibiendo multitud de mensajes que decían haber visto a los extraterrestres. El polémico acontecimiento, que terminaba con la «muerte» del propio Orson Welles a causa de los gases que emanaban los invasores, pudo ser el fin de su fulgurante carrera, pero visto en perspectiva, aquello, en realidad, no fue más que el inicio de su leyenda.

Ovnis, casi 80 años después 

El tema OVNI (Objetos voladores no identificados) siempre me ha parecido un recurso de los gobiernos para engatusar a la gente. Para que no fijen su atención en problemas más importantes de su sociedad. 

No es que la gente pensante descarte la posibilidad de vida en otros planetas. La mayoría piensa que es prácticamente seguro que la vida en los millones de planetas existentes en el Universo es más que probable. Sin embargo, esta certeza no da lugar a la posibilidad de que seres de otros planetas ya nos hayan visitado. 

Si consideramos que el planeta más cercano a la tierra (descubierto por una universidad londinense en 2014) está a 13 años luz de la tierra. Es decir que para llegar a él, tendríamos la necesidad de construir una nave que viajara a 300 mil kilómetros por segundo (velocidad de la luz), algo muy lejano para la actual tecnología, si consideramos que el cohete más veloz (no tripulado) construido hasta ahora, desarrolla apenas una velocidad de 45 kilómetros por segundo (misión New Horizons que lanzó un cohete en 2006).  

Estos datos obviamente dan al traste con todas las patrañas inventadas de presuntas naves visitantes, provenientes de otros planetas. ovni

La reflexión que domina es, que si nosotros con una historia de miles de años de avances tecnológicos, vemos lejana  la posibilidad de tener naves con esas velocidades, nada garantiza que seres de otros planetas hayan alcanzado tal logro. 

Un dato importante sobre la presunta visita de seres extraterrestres a la tierra, es aquel que señala que las supuestas apariciones de los OVNIS se incrementaron después de la Segunda Guerra Mundial, en la década de los 40s del siglo pasado. 

Estudios recientes han demostrado que muchas de esas naves, eran  en realidad experimentos de la Alemania Nazi, y que terminada la guerra, con los científicos alemanes ya en tierras gringas y rusas, continuaron con sus experimentos con aparatos que pudieran burlar los radares enemigos, en las guerras que los países imperialistas recurrentemente enfrentan. De ahí sus formas planas, como de platillos. 

Otro dato importante: En 1995, el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, en conferencia de prensa reveló que el 95 por ciento de los presuntos avistamientos de OVNIS en el continente americano eran en realidad naves secretas de pruebas estadounidenses. Es obvio señalar que el cinco por ciento restante era de objetos voladores no identificados… pero terrestres, es decir globos aerostáticos. Entre estos objetos voladores no identificados también se puede mencionar a la basura del espacio, entre otros etcéteras. 

Vale la pena mencionar que quien esto escribe, tuvo una experiencia mucho muy ilustrativa en 1994, allá en la ciudad de México, cuando en el condominio que la familia tiene en la calle de Ayuntamiento y Balderas, de la Ciudad de México, pude percatarme de cómo la psicosis fácilmente puede ser provocada, hasta sin intención, por los actuales medios de comunicación. 

 

DESAPARECIÓ, señor Gutiérrez Vivó, DESAPARECIÓ 

Resulta que la tarde-noche del 5 de enero de 1994, (víspera de la llegada de los Reyes Magos) subí a la azotea de mi edificio (una construcción de sólo dos pisos) para lanzar un globo con la carta a los Reyes de mi hijo pequeño de tres años de edad. 

El globo era de esos globos grandes, lujosos, de colores brillantes (de un lado dorado y del otro plateado). Cabe mencionar que en ese año era colaborador como reportero-colaborador en varios medios, y que por deformación profesional frecuentemente escucho noticias. 

Ese día al subir a la azotea de mi edificio (en el piso anterior está mi departamento), dejé mi radio encendida con buen volumen para no perder ninguna de las noticias del Monitor de la noche de José Gutiérrez Vivó (un periodista contra el que se hizo de todo para lograr sacarlo del país… exactamente lo mismo que ahora se intenta con Carmen Aristegui).     

Aquel 5 de enero, de hace 21 años, lanzamos el globo. Tanto mi pequeño como yo nos quedamos durante varios minutos para observar su desplazamiento rumbo a los cielos. Sin embargo, debido al viento, el globo tardó mucho en alcanzar altura. A veces iba a la izquierda, a veces a la derecha, subía unos tres metros y volvía a viajar en horizontal. 

En esa contemplación estábamos, cuando en la radio pude escuchar un reporte: “URGENTE, URGENTE” de uno de los periodistas Del noticiero mencionado. 

“Señor Gutiérrez Vivó, me encuentro en la calle de Balderas, aquí a las faldas del edificio de Televisa Chapultepec; iba rumbo a la Secretaría de Gobernación cuando me detuve, al percatarme de que decenas de personas observaban con atención al cielo, resulta que estamos siendo testigos de la aparición de un OVNI; un objeto Volador no Identificado, señor Gutiérrez Vivó, que aparece y desaparece. Alguien aquí a mi izquierda ya sacó su cámara de video y está filmando el fenómeno... Ahora, ahora precisamente, está apareciendo nuevamente… la nave es de un color dorado y en este momento debe estar a unos 500 metros de la superficie… Es como si nos estuviera observando… pero Dios Mío… DESAPARECIÓ, señor Gutiérrez Vivó… DESAPARECIÓ. 

Es obvio señalar que lo que el periodista estaba reportando era simplemente el globo que le compré a mi hijo para mandar su carta a los Reyes Magos. No es que apareciera y desapareciera, simplemente que por los vientos existentes a esa altura, de pronto lo arrastraba hacia un lado, luego al otro, a veces ponía al globo con su lado dorado al frente y a veces con el plateado. Cuando el viento mostraba el lado plateado, para los ojos profanos, aparentemente desaparecía.

He tenido amigos y conocidos que juran y perjuran haber sido testigos de avistamientos de OVNIS. Aseguran que ellos fueron testigos de que la tierra ha recibido y sigue recibiendo visitas de extraterrestres. Por más que uno intente explicarles que son sólo vuelos secretos de naves de esta misma tierra, es inútil… su fanatismo les impide a entrar en razón. 

Imaginen cientos de historias como la del globo de Reyes Magos referido, que explicarían con eficiencia lo del llamado fenómeno OVNI. 

Sin embargo, muchos farsantes, abusando del poder de los medios de comunicación, han logrado tener hasta programas de televisión. 

Debo decir que interiormente tengo una fantasía pecaminosa: Si en el futuro llegaran seres cuya tecnología fuera superior a la nuestra, (por lo tanto serían mucho más inteligentes que nosotros). Tal vez hasta valdría la pena que vinieran a poner orden en la tierra. 

Ya no es posible seguir en la misma situación. Instituciones sin credibilidad, concentración de la riqueza, salarios miserables… por tantos fraudes electorales, ya ni en el recurso de elegir a nuestros presidentes, gobernadores, representantes “populares”, nos han dejado. 

Poco a poco, los poseedores del capital se han ido imponiendo en asuntos electorales, ellos son los que eligen al presidente, al gobernante, a diputados y senadores que protejan sus intereses, que hagan leyes que los beneficien. 

No es posible ni justo, que a pesar de más de 30 años de que el neoliberalismo económico salinista que ha llevado al país de fracaso en fracaso; de crisis tas crisis; de devaluación en devaluación se sigan aferrando esa filosofía. No es posible que ante cualquier estornudo gringo México se siga enfermando.

Ese ser superior, venga de donde venga, que logre llegar a la tierra con más sabiduría, ya debieron superar su instinto bélico; ya tienen resuelto el problema alimentario en sus planetas; Ya saben cuál es en realidad la filosofía económica que beneficia a las mayorías… 

 

Esa es mi fantasía, si los políticos ambiciosos de acá, no quieren tomar las medidas necesarias para recomponer lo que ellos mismos han torcido, que fueran otros los que impongan lo más benéfico para esta pobre tierra.